La conciencia silábica es un pilar fundamental en el aprendizaje de la lectoescritura. Esta actividad, centrada en la lectura y formación de palabras de dos, tres y cuatro sílabas, trabaja la segmentación y su correspondencia escrita desde un enfoque manipulativo y progresivo.
Se parte de sílabas sencillas (bisílabas directas) e introduce gradualmente estructuras más complejas (inversas y trabadas), exigiendo mayor atención y análisis. Los alumnos combinan, leen y comprueban las palabras de forma activa, reforzando así la conciencia silábica, la memoria auditiva y la discriminación de sonidos.
La actividad se adapta a distintos niveles: algunos consolidan la lectura de palabras simples y otros afrontan el reto de construir palabras más largas, siempre manteniendo la motivación y el componente lúdico.
Una propuesta sencilla y eficaz, especialmente para el alumnado que necesita un apoyo más estructurado y visual para acceder al lenguaje escrito.







